Hola, soy Bren, creadora de Ramo.

No vengo de una formación tradicional. Soy autodidacta. Aprendí probando, equivocándome y volviendo a intentar.

Siempre fui una persona muy visual, curiosa. Pasé por la fotografía, la edición, el diseño… distintos mundos que fui explorando por intuición. Cuando quise meterme en la indumentaria, probé con la máquina de coser, pero no era para mí. Me apuraba, no me encontraba.

Hasta que la pandemia me frenó. Y en ese freno, volví a la raíz.

Volví al tejido. Y ahí todo hizo sentido.

Ramo nace de esa vuelta a lo esencial.

Mi abuela Ramona me enseñó los puntos básicos cuando yo tenía unos 8 años. Ella había empezado a tejer de grande, iba a clases, y cuando yo salía de la escuela nos sentábamos juntas. No fue por mucho tiempo, porque no tenía mucha paciencia, pero fue suficiente.

Ese gesto quedó en mí para siempre.

Tejer se volvió algo natural, como respirar. Y con los años entendí que en ese pequeño momento ella me había transmitido mucho más que una técnica.

Me enseñó, sin querer, sobre el cuidado, la constancia, la dedicación y la búsqueda de estar mejor.

Hoy, cada vez que me siento a tejer, siento que vuelvo a compartir ese espacio con ella.

Por eso Ramo es su nombre. Y también es una forma de honrar esa historia.

En Ramo, cada prenda nace desde ese lugar.

No es solo una guía. No es solo una prenda.

Es tiempo puesto en algo propio. Es aprender a crear con las manos. Es vestirte con algo que hiciste vos, con intención.

En un mundo rápido, Ramo propone otra forma: más lenta, más consciente, más conectada con lo que realmente querés usar y habitar.